jueves, 28 de febrero de 2008

Concurso Internacional de la Camelia


Este fin de semana 1 y 2 de marzo se celebra en Vigo y en Lausame las siguientes jornadas
Concurso exposición Internacional de la camelia Vigo 2008 los días 1 y 2 de marzo en las instalaciones del consorcio de la zona franca de Vigo peirao de Bouzas (muelle de Bouzas)

Y en Lousame, 2ª xornada da camelia "Ria de Noia" concello de Lousame, 1 y 2 de Marzo .
Casa da cultura "Santeiros de Chave"
Más información en, La Sociedad Española de la Camelia ,al margen de mi blog.

lunes, 25 de febrero de 2008

Curioseando camelias

Sobre el agua descansaba y su belleza reflejaba
Sobre a auga descansaba
e a súa beleza reflectía


ventana

Una ventana puede llamar tu atención - Unha fiestra pode chamar a túa atención

Abrirla sorprenderte - Abrila sorprenderche

Asomarte vivirla - Asomarte vivila
Fotos realizadas por A.Cris

Curioseando camelias



sábado, 23 de febrero de 2008

El jardin - O xardín 5ª parte

La segunda pesquisa Inés decide hacerla antes del amanecer, el camino tenia varios puntos de luz y justo en frente del estanque muy cerca de la magnolia existía uno. La idea era llegar antes de las seis de la mañana. En el bolsillo llevaba tres piedras que formaban parte del plan… cuando estaba llegando casi a la altura del portal, comprobó con desesperación que el punto de luz no funcionaba, los macarrillas que frecuentan el camino, dan patadas a los postes provocando breves cortes de luz y a veces acaban fundiendo las bombillas. El palo de la luz se alzaba como un monstruo entre las sombras y justo en la punta, una lechuza cantaba pausadamente sin percatarse de la llegada de Inés. Afortunadamente había luna llena e Inés pudo llegar fácilmente hasta el portal. Respiró hondo intentando calmar los latidos de su corazón, hundió la mano en el bolsillo y cogió una de las tres piedras, no eran muy grandes justo el tamaño para poder lanzarlas con cierta velocidad. Con una mano se agarro fuertemente al portal y con la otra lanzó la piedra al sendero, justo bajo la magnolia, el estruendo fue tan fuerte que los pájaros que dormían en la magnolia salieron en estampida, la lechuza hizo un vuelo rasante desde el palo y paso justo debajo de la magnolia.
El ruido que hizo la piedra fue semejante al del lanzamiento a la luna de un escaparate, la piedra tropezó con una pared invisible y reboto como un bumerán
pero… los pájaros pasaron sin ningún problema como si a ellos no les afectara.

A segunda pescuda Inés decide facela antes do amencer, o camiño tiña varios puntos de luz e xusto en fronte do estanque moi preto da magnolia existía un. A idea era chegar antes das seis da mañá. No peto levaba tres pedras que formaban parte do plan… cando estaba chegando case á altura do portal, comprobou con desesperación que o punto de luz non funcionaba, os macarrillas que frecuentan o camiño, dan patadas aos postes provocando breves cortes de luz e ás veces acaban fundindo as lámpadas. O pau da luz alzábase como un monstro entre as sombras e xusto na punta, unha lechuza cantaba pausadamente sen decatarse da chegada de Inés. Afortunadamente había lúa chea e Inés puido chegar facilmente ata o portal. Respirou fondo intentando acougar os latexados do seu corazón, afundiu a man no peto e colleu unha das tres pedras, non eran moi grandes xusto o tamaño para poder lanzalas con certa velocidade. Cunha man agarrouse fortemente ao portal e coa outra lanzou a pedra ao carreiro, xusto baixo a magnolia, o estrondo foi tan forte que os paxaros que durmían na magnolia saíron en estampida, a lechuza fixo un voo rasante desde o pau e paso xusto debaixo da magnolia. O ruído que fixo a pedra foi semellante ao do lanzamento á lúa dun escaparate, a pedra tropezou cunha parede invisible e rebotou como un bumerán pero… os paxaros pasaron sen ningún problema coma se a eles non lles afectase.
Fotos realizadas por A.Cris

Desconcertada tomo una segunda piedra y la lanzó con más fuerza, el resultado fue el mismo, un estruendo y el rebote de la piedra pero esta vez el perro apareció por el sendero ladrando mientras el gato huía yendo a parar otra vez a los pies de Inés. Llegado a un punto el perro, para su carrera y de ladrar, los dos una vez más intercambian sus miradas… Inés ladra ¡guau, guau! El perro reconoce su autoridad como el día anterior y se va dejándola tranquila.
Su mano aun sostiene fuertemente la última piedra dejándole marcas casi sangrantes, fue tan intenso lo ocurrido que no podía calcular el tiempo que había transcurrido, vio su reloj y comprobó eran las seis y cuarto de la madrugada, sin pensarlo más lanzó con fuerza la última piedra, esta vez, no paso nada simplemente cruzo a toda velocidad bajo la magnolia y casi fue a parar a la puerta de la casa, la barrera invisible había desaparecido, las horas de guardia simplemente habían terminado.

Desconcertada tomou unha segunda pedra e lanzouna con máis forza, o resultado foi o mesmo, un estrondo e o rebote da pedra pero esta vez o can apareceu polo carreiro ladrando mentres o gato fuxía indo parar outra vez aos pés de Inés. Chegado a un punto o can, para a súa carreira e de ladrar, os dous unha vez máis intercambian as súas miradas… Inés ladra ¡guau, guau! O can recoñece a súa autoridade como o día anterior e vaise deixándoa tranquila. A súa man aínda sostén fortemente a última pedra deixándolle marcas case sanguentas, foi tan intenso o ocorrido que non podía calcular o tempo que transcorrera, viu o seu reloxo e comprobou eran as seis e cuarto da madrugada , sen pensalo máis lanzou con forza a última pedra, esta vez, non pasou nada simplemente cruzou a toda velocidade baixo a magnolia e case foi a parar á porta da casa, a barreira invisible desaparecera, as horas de garda simplemente terminaran.
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris

viernes, 22 de febrero de 2008

Curioseando camelias

Camelia híbrida (c. x. williamsii) Mary Phoeby Taylor

El jardín - O xardín 4ª parte

Fotos realizadas por a.Cris
La mañana se presentaba a chubascos, el día no podía resultar mejor para mis intenciones, con la lluvia ya se sabe, la gente sale menos y yo necesitaba pasar desapercibida. Pertrechada de paraguas y chubasquero empecé a recorrer el camino que rodeaba la casa. Una luz resplandeciente anunciaba una tregua, al poco ceso la lluvia. Con cierto disimulo oteaba el muro que protegía la finca mientras afinaba el oído… por encima del muro cubierto de hiedras sobresalían algunas camelias, al fondo la magnolia… todavía recordaba la inquietante sensación que me produjo pasar bajo sus potentes ramas.
A mañá presentábase a chuvascos, o día non podía resultar mellor para as miñas intencións, coa choiva xa se sabe, a xente sae menos e eu necesitaba pasar desapercibida. Pertrechada de paraugas e chubasquero empecei a percorrer o camiño que rodeaba a casa. Unha luz resplandeciente anunciaba unha tregua, ao pouco cesou a choiva. Con certo disimulo oteaba o muro que protexía a leira mentres afinaba o oído… por encima do muro cuberto de hiedras sobresaían algunhas camelias, ao fondo, a magnolia… aínda recordaba a inquietante sensación que me produciu pasar baixo as súas potentes ramas.


De manera sorprendente un bulto negro pasa rozando mi cabeza mientras ruge ¡miauffff!!!! El gato cae a mis pies, mientras un perro asoma la cabeza por el muro, ríe más que ladra, parece un perro manso joven y divertido. Cruzamos las miradas y tras un breve espacio de tiempo, yo decido ladrar ¡guau guau! El perro sorprendido sale corriendo. Tras un silbido alguien grita ¡Tana ven! Es una voz joven, la de un chico.
De xeito sorprendente un vulto negro pasa rozando a miña cabeza mentres roxe ¡miauffff!!!! O gato cae aos meus pés, mentres un can asoma a cabeza polo muro, ri máis que ladra, parece un can manso mozo e divertido. Cruzamos as miradas e tras un breve espazo de tempo, eu decido ladrar ¡guau guau! O can sorprendido sae correndo. Tras un asubío alguén grita ¡Tana ven! É unha voz nova, a dun mozo.

Me doy por satisfecha en mis pesquisas y decido regresar a casa, no sin antes mirar de reojo a la magnolia que majestuosa sobresale sobre el muro y por si alguien osa pasar sin mirar con su aroma se hace notar.
Doume por satisfeita nas miñas pescudas e decido regresar a casa, non sen antes mirar de esguello á magnolia que majestuosa sobresae sobre o muro e por se alguén ousa pasar sen mirar co seu aroma faise notar.


Casi al final del camino se cruza el sendero que lleva al portal, si poder resistirme decido ir hacia el, mi mano en el bolsillo sostiene la llave… pero no es mi intención abrirlo, se que no debo, tras un momento de duda…me asomo y tras el portal el espectáculo es impresionante da miedo ver tanta belleza.
Case ao final do camiño crúzase o carreiro que leva ao portal, se poder resistirme decido ir cara ao, a miña man no peto sostén a chave… pero non é a miña intención abrilo, sei que non debo, tras un momento de dúbida…asómome e tras o portal o espectáculo é impresionante dá medo ver tanta beleza.
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris

jueves, 21 de febrero de 2008

miércoles, 20 de febrero de 2008

El jardín - O xardín - 3ª parte

Foto realizada por A.cris
Seguía contemplando la llave con la que había cerrado el portal , tras de si quedaba aquel hermoso árbol misterioso. Inés no podría regresar hasta el mes de Abril ese era el pacto.
En la llave estaba la clave pero… ¿y si alguien cambiaba la cerradura? Entonces no podría entrar. No pensaría más en eso, si la señora le dio la llave era para volver eso lo tenia bien claro… y de no ser así en sus paseos por el jardín antes de entrar en la casa había visto un par de sitios de fácil acceso, pero… ¿y si el perro la descubría? En su anterior visita lo sintió ladrar.
Ahora no le daría más vueltas, cuando llegase el momento ya se las arreglaría.
Una vez en cama su cabeza…imposible dormir… vivía cerca de la casa quizás podía o debía hacer un seguimiento, preparar el terreno, indagar, observar ¡si! no estaría mal tomar medidas, alguna precaución.
A la casa y el terreno la rodeaba un cierre no muy alto a la vez que un camino. Podría pasar por él las veces que quisiera. Solo con escuchar, Inés sacaría conclusiones.
Mañana haría la primera ronda. No le parecía muy correcto espiar aquella casa, pero si estaba dispuesta a volver era mejor estar preparada.

Seguía contemplando a chave coa que pechara o portal, tras de si quedaba aquela fermosa árbore misteriosa. Inés non podería regresar ata o mes de Abril ese era o pacto. Na chave estaba a clave pero… e se alguén cambiaba a fechadura? Entón non podería entrar. Non pensaría máis niso, se a señora deulle a chave era para volver iso o tiña ben claro… e de non ser así nos seus paseos polo xardín antes de entrar na casa vira un par de sitios de fácil acceso, pero…e se o can descubríaa? Na súa anterior visita sentiuno ladrar. Agora non lle daría máis voltas, cando chegase o momento xa llas arranxaría. Unha vez na súa cama a súa cabeza…imposible durmir… vivía preto da casa quizais podía ou debía facer un seguimento, preparar o terreo, indagar, observar ¡si! non estaría mal tomar medidas, algunha precaución. Á casa e o terreo rodeábaa un peche non moi alto á vez que un camiño. Podería pasar por el as veces que quixese. Só con escoitar, Inés sacaría conclusións. Mañá faría a primeira rolda. Non lle parecía moi correcto espiar aquela casa, pero se estaba disposta a volver era mellor estar preparada.

Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris

martes, 19 de febrero de 2008

lunes, 18 de febrero de 2008

O xardín - 2ª parte


Antes de que puidese pronunciar palabra a muller, recuperándose do seu letargo, alzou a voz con enerxía sorprendéndome - Como puideches entrar? Quen es?- perdoe, adoito pasar por aquí vivo moi preto , o seu xardín, a súa magnolia, sempre me cativaron, o portal estaba aberto e non puiden resistirme. A tristeza volveu ao aspecto da muller e pareceu aniñarse de novo na escaleira. Un silencio interminable deu lugar ao segundo comentario - fai un ano que morreu o xardineiro que cuidaba todo isto… agora xa ninguén o coida, eu non teño forzas -



- Hoxe puideches entrar, viñeches pronto -continuo a muller. Esa árbore, esa magnolia tan fermosa, é a que coida a casa, cando dan as seis da tarde transfórmase, e os seus brazos potentes non permiten que ninguén entre nin salga da casa.



Toma a chave do portal, en Abril poderás entrar para ver a azaleas, pero recorda, antes das seis da tarde. Agora debes marchar, xa é a hora. Camiñei polo carreiro en dirección ao portal e deime conta que alguén apartara os pétalos para non escorregar, ademais as luvas e unhas tesoiras xunto ao sebe recentemente cortado en forma de pato, eran sinais evidentes de que naquela casa había alguén máis. Mentres pechaba o portal facíame a promesa de volver en Abril a chave daríame a oportunidade de descubrir novos misterios e estaba disposta a quedarme logo das seis da tarde.

Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris - Fotos realizadas por A.Cris

domingo, 17 de febrero de 2008

El jardin -O xardín - 1ª parte

El portal entreabierto permitió adentrarme en el jardín. O portal entreabierto permitiu penetrarme no xardín
Su belleza y su calma cautivaban. A súa beleza e a súa calma cativaban.

Cuando empecé a caminar por el sendero, algo inquietante recorría todo mi cuerpo… la casa al fondo, al contrario que el jardín no parecía tener señales de vida.
Cando empecei a camiñar polo carreiro, algo inquietante percorría todo o meu corpo...a casa ao fondo, ao contrario que o xardín non parecía ter sinais de vida.

Peke te lo dedico, te propongo continuar unas líneas (en gallego) y luego lo termino yo, ¿te apetece?
peke dijo...
Claro que me apetece. Aí vai.
Pero a calma da casa era só aparente, como descubrín despois de pasear polo xardín e embeberme da súa beleza, dos carreiros de plantas construídos por sabe deus que xardineiro, das flores abertas coma promesas de bicos e apertas. Cheiraba a verde porque acababan de cortar o céspede e enchín os pulmóns con ese recendo que sempre, sempre, me trouxo aromas dunha nenez feliz no parque da Alameda, cando aínda sabía moi pouco da vida e todo era simple presente.
Cando cheguei á porta da casa despois do meu deambular collín o picaporte e souben sen ningunha dúbida que me permitía acceder ao interior. Dentro respirábase unha tensión peculiar, coma se todas as paixóns do mundo estivesen alí agochadas para o meu pracer. O primeiro que me chamou a atención foi a figura dunha muller encollida en si mesma ao pé da escaleira, sentada no primeiro chanzo coma se quixese protexerse de algo que eu aínda non albiscaba. Pareceume que sufría.
Agora tócache a ti. Continúa, veña, e sorpréndenos. :) (Colabora en este capitulo Uxía Casal )
Fotos realizadas por A. Cris

sábado, 16 de febrero de 2008

Amarillo - Amarelo

Curioseando camelias

Blanco - Branco

Curioseando camelias

Rosa

Curioseando camelias

Rojo - Vermello

Curioseando camelias

Ventana - Fiestra

Una ventana puede llamar tu atención . Unha fiestra pode chamar a tua atención

Sorprenderte . Sorprenderche

Asomarte vivirla. Asomarte vivila
Fotos realizadas por A.Cris

viernes, 15 de febrero de 2008

Contraluz

Curioseando camelias

Ventana - Fiestra

Una ventana puede llamar tu atención . Unha fiestra pode chamar a tua atención

Abrirla sorprenderte . Abrila sorprenderche

Asomarte vivirla. Asomarte vivila
Fotos realizadas por A.Cris

martes, 12 de febrero de 2008

Magnolia Saulangiana







En casa es temporada alta, entre camelias y magnolias el mes de Febrero suele ser un recreo para la vista.
No puedo dejar de hacer homenaje a este árbol, que yo misma plante en el año 1990 y que no deja de sorprendernos con su belleza todos los años por el mes de febrero

martes, 5 de febrero de 2008

La tortilla de patatas

Foto realizada por A.Cris
Esta lloviendo, es tarde, se acerca la hora de la cena, tengo que preparar algo.
Llueve intensamente, me encanta sentir como cae la lluvia y si es torrencial mejor. Me pongo el delantal y empiezo a preparar una tortilla, pongo aceite de oliva en la sartén y mientras pico
la cebolla se me ocurre algo, tengo que escribirlo no quiero que se me olvide.
El hombre contemplaba ensimismado la lluvia, por sus gestos parecía querer tocar las gotas aun que más que tocar las señalaba. El aguacero no cesaba y el hombre se empapaba de manera inconsciente.
Piqué las patatas rápidamente, el aceite las reclamaba pero antes doré un poco la cebolla, añadí las patatas, sazoné y tapándolo deje todo a fuego medio.
El hombre en cuestión, era un cuidador
de camelias es decir “un especialista”, su condición les hace únicos y además son pocos los que dominan bien el oficio.
Nuestro amigo se había empeñado en contar las gotas de lluvia. La primera vez que lo intentó escogió una mañana de tormenta, la luz tenue era brillante ascendente, iluminaba las gotas de la lluvia y les daba una trasparencia sorprendente que al romper en las piedras del sendero, chisporroteaban como fuego salpicando a las plantas más cercanas los brillantes de sus gotas explotadas.
Con la espátula voy dando vueltas a la tortilla es fundamental que esté dorada pero no crujiente.
Tras el primer fracaso esta vez lo intento de noche, con un farol iluminaba las gotas, pero sus ojos se cegaban con el agua y la luz.
Como sólo conseguía calarse hasta los huesos, decidió preguntar a otros.
Tenían que ser gente de agua, especialistas en esa materia, sin dudarlo se dirigió al estanque y pregunto a las ranas, pero estas no sabían contar, nadie les había enseñado.
Pregunto al arco iris seguro que éste no fallaba. Pero tampoco, él sólo de colores entendía. Entonces se le ocurrió una idea, recogería las gotas con un dedal, cuatro gotas a lo sumo por dedal, en tantas décimas de segundo, tantos segundos tantas horas suma y suma, total otro fracaso.
Seis huevos serán suficientes, mientras los bato, voy dando vueltas a mi cabeza no sé como resolver esta historia, tengo que encontrar una solución. Los comensales ya se han sentado a la mesa atraídos por el olor de la tortilla, me acerco y pregunto ¿vosotros como contaríais las gotas de lluvia? Nada más formular la pregunta yo misma respondo ¡ya lo tengo! salgo corriendo en dirección a la cocina, escurro el aceite, y mezclo las patatas en el huevo, vuelco en la sartén y ya tengo que darle la vuelta, tiene que estar jugosa, no encuentro la tapadera ¿donde estas? no importa sirve un plato, ya está ¡Perfecta!
Ahora volvamos al punto de partida, el hombre calado hasta los huesos intentaba contar una y otra vez las gotas de lluvia, entonces alguien llamó la atención del jardinero, era el pájaro negro ese de pico naranja que siempre frecuenta las camelias y que cuando te ve sale corriendo mientras grita chirri, chirri chirriiiiiiiii. Pero esta vez no gritó, soltó una carcajada y dijo – pero hombre parece mentira que seas especialista, ¡con lo fácil que es contar las gotas de lluvia! y tu ahí mojándote- el hombre tan deseoso estaba de saberlo que le pidió al pájaro una respuesta inmediata, el pájaro del pico naranja que se había resguardado en una rama de camelia contestó­ ­– la respuesta esta en los pétalos de las camelias, cada gota de lluvia es un pétalo y cada pétalo es una gota, ya puedes ir contando, por lo menos no te mojas. El jardinero reacciono como si despertara de un sueño y contesto –no contare nada, amigo mió a partir de ahora con un solo vistazo sabré cuantas gotas de lluvia han caído cada año.

A primeira vez que o intentou escolleu unha mañá de tormenta, a luz tenue era brillante ascendente, iluminaba as pingas da choiva e dáballes unha trasparencia sorprendente que ao romper nas pedras do carreiro, chisporroteaban como lume salpicando ás plantas máis próximas os brillantes das súas pingas explotadas
A.Cris
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris

lunes, 4 de febrero de 2008

A. Cris

Foto realizada por A.Cris
Hay escritores importantes, es decir con estudios, gente preparada para ese fin. Pueden hacerlo bien o muy bien, todo depende del contenido de la historia o relato y mucho de la aceptación de los lectores y como no, del sistema económico (la forma de publicarlo), todo influye.
Después hay otros a los que no se les puede poner ni siquiera un nombre. Yo por ejemplo escribo por impulso pequeños relatos a los que me gusta ambientar en el mundo de las camelias, que ahora con esto de los blogs me atrevo a publicar y me quedo tan pancha. Aun no se me fueron los colores de vergüenza cuando me entero (y supongo que hay más) que una escritora importante se digna a visitar mi blog, me hace comentarios amables y lo que es peor (o mejor) lo sigue haciendo. ¿Qué hago ahora? ¿sigo en mi empeño? y por otra parte ¿porque acobardarme? En este mundo tiene que haber de todo, además este es mi blog y lo seguiré haciendo, por ello gracias a todos por soportarme.

Hai escritores importantes, é dicir con estudos, xente preparada para ese fin. Poden facelo ben ou moi ben, todo depende do contido da historia ou relato e moito da aceptación dos lectores e como non , o sistema económico (a forma de publicalo), todo inflúe. Despois hai outros aos que non se lles pode pór nin sequera un nome. Eu por exemplo escribo por impulso pequenos relatos aos que me gusta ambientar no mundo das camelias, que agora con isto dos blogs atrévome a publicar e quédome tan pancha. Aínda non se me foron as cores de vergoña cando me decato (e supoño que hai máis) que unha escritora importante se digna a visitar o meu blog, faime comentarios amables e o que é peor (ou mellor) ségueo facendo. Que fago agora? sigo no meu empeño? e por outra banda porque acovardarme? Neste mundo ten que haber de todo, ademais este é o meu blog e seguireino facendo, por iso grazas a todos por soportarme. A. Cris