miércoles, 24 de septiembre de 2008

Fuente Dé - Horcados Rojos

Tengo muchas cosas que contaros, estuvimos unos días en las montañas… pero antes quiero ver y contestar a mis blogs amigos.

Mimi

Quiero ser como Letisia (con s ) que fue gran compañera de Cris


Soy Mimi, la nueva gata de Cris, llegue en malas condiciones y con cara de malas pulgas...

Después de un buen baño ya parezco otra.

Fotos realizadas por A. Cris


jueves, 18 de septiembre de 2008

Las camelias del Nautilus

Camelia japónica - Foto realizada por A.Cris
En mi relato anterior, fantaseo con la posibilidad de que el capitán Nemo llevase a bordo del Nautilus unas cuantas plantas de camelia, como si de un tesoro más se tratase. Cualquier hombre inteligente que se precie, no dejaría atrás estas joyas de las rías bajas.
No meu relato anterior, fantaseo coa posibilidade de que o capitán Nemo leva a bordo do Nautilus unas cantas plantas de camelia, coma se dun tesouro mais se tratáse. Calquera home intelixente que se prece, non deixaría atrás estas xoias das rías baixas.
A.Cris

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El Nautilus

... Cuando llegaron al estrecho de Rande, la cantidad de galeones hundidos que la tripulación avistaba desde el Nautilus era impresionante, muchos casi enterrados por el lodo de la ría prometían una ardua tarea para los buzos.
Durante días, los buzos inspeccionaron sin descanso los pecios en busca de sus tesoros. Mientras el capitán Nemo sobre el Nautilos parado en medio de la ría de Vigo observaba desde lo alto la belleza de aquel paisaje, que para un hombre tan experimentado en viajes no pasaba desapercibida.
Después de unos cuantos días de inmersiones, el capitán Nemo decidió compensar a sus hombres con un día de descanso.
En aquel día claro y esplendido del mes de Febrero arribaron con sus barcas en la playa de Cesantes, muy cerca de la isla de San Simón, en la zona conocida como “La Punta”… sus estómagos hartos de tantas ostras, pulpos, camarones y otros manjares de la ría, ansiaban algo de carne, que auguraba ser sabrosa, pues a la vista estaban aquellos pastos tan verdes, que además tenían entre casas y Pazos, unos árboles de camelias, que en pleno invierno, lucían unas flores de color rojo, como los corales y las que eran blancas no había porcelana ni nácar de perla que las igualara.
En una vieja casona, un llamativo letrero rezaba “Taberna A Serea” y sin dudarlo entraron. La estancia era amplia llena de mesas de madera muy tosca y rustica, las paredes decoradas con caracolas marinas y conchas de ostras gigantes, daban una idea de la abundante riqueza de aquellas aguas, una vieja talla de un mascaron de proa en forma de sirena recostada sobre una gran piedra hacia las veces de mostrador. Al fondo, la cocinera delante de una gran lareira, adornada con ristras de chorizos, se afanaba en mantener el fuego que hacia hervir una olla de gran tamaño inundando toda la estancia con el olor del cocido, muy cerca colgando de una de las vigas otras ristras de ajos y cebollas entre pulpo y bacalo seco adornaban la cocina.
Los tripulantes del Nautilus tomaron asiento entorno a una larga mesa, hecha de madera de castaño, aserrada toscamente pero ya pulida por las muchas manos que sobre ella habían pasado. Paca, la cocinera se acerco a la tripulación con ánimo de preguntar que les apetecía, pero al contemplar aquellos rostros saboreando más que oler aquel cocido dijo: Teño un bo cocido que ofrecerlles, interésalles?
Las miradas y gestos de regusto fueron más que suficientes y Paca se dispuso a llenar las fuentes con los chorizos, jamón, cabeza de cerdo poyo, ternera y abundante verdura de grelos y repoyo. A los marineros aquel tiempo de espera se les hizo eterno.
Todos salieron de la taberna cantando y con la sensación de haber comido el manjar de los dioses… y aquel vino tinto del país que tanto ayudo a resbalar los manjares por la garganta, les hacia ahora sentirse alegres mientras regresaban al Nautilus.
Aquel día, trajo un hermoso atardecer, de esos que el sol convertido en una bola de fuego se sumerge en las aguas del mar allá en el fondo de la boca de la ría. El submarino comenzó a sumergirse como queriendo ir a su encuentro y cruzando el estrecho de Rande dejo atrás la playa de Cesantes, la ciudad de Vigo y tantos hermosos pueblos que forman su ría.
Navegando ya por el Océano Atlántico, el capitán Nemo y sus buzos hacían recuento de los tesoros acumulados.
… Entre ellos podían contarse una docena de árboles de camelias ascendidos ahora a la categoría de “Tesoros” que estamos seguros fueron plantados en alguna de las remotas islas donde tantas veces acudía el capitán Nemo para refugiarse y descansar de sus muchas aventuras por ultramar.

Todos saíron da taberna cantando e coa sensación de comer o manxar dos deuses... e aquel viño tinto do país que tanto axudou a escorregar os manxares pola garganta, lles cara a agora sentirse alegres mentres regresaban ao Nautilus. Aquel día, trouxo un fermoso atardecer, deses que o sol convertido nunha bóla de lume mergúllase nas augas do mar alá no fondo da boca da ría. O submarino comezou a mergullarse como querendo ir ao seu encontro e cruzando o estreito de Rande deixou atrás a praia de Cesantes, a cidade de Vigo e tantos fermosos pobos que forman a súa ría. Navegando xa polo Océano Atlántico, o capitán Nemo e os seus mergulladores facían reconto dos tesouros acumulados. ... Entre eles podían contarse unha ducia de árbores de camelias ascendidos agora á categoría de “Tesouros” que estamos seguros foron plantados nalgunha das remotas illas onde tantas veces acudía o capitán Nemo para refuxiarse e descansar das súas moitas aventuras por ultramar.
A.Cris



Este pequeño relato esta inspirado em lás figuras del monumento instalado em lá playa de Cesantes al capitán Nemo (Nemo, em latim significa nadie) Ramón Lastra creador del monumento com la ayuda del escultor Sergio Portela hicieron este monumento a “Nadie”um homenage a Julio Verne por mencionar em su novela “20.000 léguas de viaje submarino” em el capitulo - 8/II parte “LaRía de Vigo” a esta ensenada de S. Simón y la ciudad de Vigo,
Fotos realizadas por A.Cris
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris

martes, 16 de septiembre de 2008

Visitando la isla de S. Simón

Al fondo de la ría de Vigo, en el municipio de Redondela y frente a la playa de Cesantes por un lado y S. Adrián de Cobres por otro se encuentra la isla de S. Simón
Ao fondo da ría de Vigo, no municipio de Redondela e fronte á praia de Cesantes por unha banda e S. Adrián de Cobres por outro se atopa a illa de S. Simón

El estrecho de Rande marca el fondo de la ría de Vigo
O estreito de Rande marca o fondo da ría de Vigo

Las piedras del muelle son las primeras en recibirnos tienen algo especial ¡si pudieran hablar! Cuantas cosas nos contarìan…
As pedras do peirao son as primeiras en recibirnos teñen algo especial ¡se puidesen falar! Cantas cousas nos contarian?

La isla es un lugar hermoso, pero con unas historias inquietantes desde la ocupación por los Templarios y más tarde como lazareto destinado para enfermos incurables a cárcel y campo de concentración en la época de la represión franquista y por ultimo como colegio de huérfanos
A illa é un lugar fermoso, pero cunhas historias inquietantes desde a ocupación polos Templarios e máis tarde como lazareto destinado para enfermos incurables a cárcere e campo de concentración na época da represión franquista e por ultimo como colexio de orfos

Quiero pensar, que en algún rincón del alma de los que aquí vivieron, paseando cerca de este bosque milenario de bog, sentirían un poco de felicidad al ver las maravillosas puestas de sol y otros cambios climáticos, que desde aquí sin duda magnifican su belleza cuando miras el fondo de la ría.
Quero pensar, que nalgún recuncho da alma dos que aquí viviron, paseando preto deste bosque milenario de bog, sentirían un pouco de felicidade ao ver as marabillosas postas de sol e outros cambios climáticos, que desde aquí sen dúbida magnifican a súa beleza cando miras o fondo da ría.
Hoy los que aquí llegamos recordamos sobrecogidos las historias de la isla que nos asombra con sus enormes eucaliptos.
Hoxe os que aquí chegamos recordamos arrepíados as historias da illa que nos asombra cos seus enormes eucaliptos.

Y con las vistas a la playa de cesantes y al monumento al capitán Nemo.
E coas vistas á praia de Cesantes e ao monumento ao capitán Nemo.

No encontré ninguna camelia antigua solo tres o cuatro de reciente plantación
Non atopei ningunha camelia antiga só tres ou catro de recente plantación
Fotos realizadas por A.Cris

jueves, 11 de septiembre de 2008

Curioseando camelias

Camelia japónica


Fotos realizadas por A.Cris

martes, 9 de septiembre de 2008

Historia de un pozo


Cuando terminaron de hacer la casa, mis padres quedaron sin dinero para continuar con los detalles, eso no importaba mucho ya se haría con el tiempo. Por aquellos tiempos no había ni agua ni alcantarillado en las casas, la gente se servia en las fuentes y en los lavaderos, pero mamá esperaba otro hijo, el agua en casa se hacia imprescindible. Con la ayuda de mi padre y mi tío, el cantero (O Carracho) que hizo la casa se ofreció para hacer el pozo. Mi padre contaba que nunca había quitado tanta tierra. Pronto encontraron agua, pero el cantero experto en esas cuestiones animo a seguir excavando y así llegaron a los 14 metros, entonces un gran chorro de agua comenzó a salir entre piedras y barro eso era muy buena señal.
Hicieron unos aros de ladrillo y los fueron colocando hasta dejar el pozo terminado. El pozo nunca seco, ni en los años de gran sequía, y tuvo épocas en que muchos vecinos venían a por agua incluso se hicieron casas del entorno con el agua de nuestro pozo. Con el tiempo llego el alcantarillado y el agua a las casas, y el agua del pozo sólo se usaba para regar en verano. Solo y olvidado el pozo se lamentaba y tanto lo hizo que un buen día Antonio y yo decidimos restaurarlo.
Es justo decir que Antonio es un manitas, sin él seria muy costosa la restauración, él hizo la carpintería albañilería y forja.
Por ultimo, se me olvidaba deciros que para pagar el pozo, mis padres acordaron con el cantero pagar un tanto cada mes, de esa manera cuando yo nací mis padres y sobretodo mi madre ya tenia agua en casa.

Cando terminaron de facer a casa, os meus pais quedaron sen diñeiro para continuar cos detalles, iso non importaba moito xa se faría co tempo. Por aqueles tempos non había nin auga nin rede de sumidoiros nas casas, a xente se servia nas fontes e nos lavadoiros, pero mamá esperaba outro fillo, a auga en casa se cara a imprescindible. Coa axuda do meu pai e o meu tío, o canteiro que fixo a casa ofreceuse para facer o pozo. O meu pai contaba que nunca quitara tanta terra. Pronto atoparon auga, pero o canteiro experto nesas cuestións animou a seguir escavando e así chegaron aos 14 metros, entón un gran chorro de auga comezou a saír entre pedras e barro iso era moi bo sinal. Fixeron uns aros de ladrillo e fóronos colocando ata deixar o pozo terminado. O pozo nunca secou, nin nos anos de gran seca, e tivo épocas en que moitos veciños viñan a por auga ata se fixeron casas da contorna coa auga do noso pozo. Co tempo chegou a rede de sumidoiros e a auga ás casas, e a auga do pozo só usábase para regar no verán. Só e esquecido o pozo lamentábase e tanto o fixo que un bo día Antonio e eu decidimos restauralo. É xusto dicir que Antonio é un manitas, sín el seria moi custosa a restauración, el fixo a carpintería albanelería e forxa. Por ultimo, esquecíalleme dicirvos que para pagar o pozo, os meus pais acordaron co canteiro pagar un tanto cada mes, dese xeito cando eu nacín os meus pais e abrigo a miña nai xa tiña auga na casa.
A.Cris


Interior del pozo

Detalle de los trabajos hechos por Antonio

Construido en el Año 1948 y restaurado en el 2004

Fotos realizadas por A. Cris