viernes, 28 de agosto de 2009

El banco - O banco

Y cuando llegué, ya estaba ocupado… me senté en el suelo y empecé una amena conversación con aquella gente joven y alegre que ocupaba el banco.
A.Cris

E cando cheguei, xa estaba ocupado... senteime no chan e empecei unha amena conversación con aquela xente nova e alegre que ocupaba o banco.
Foto realizada por A.Cris

martes, 18 de agosto de 2009

El gorro negro

Mis relatos no son preferentemente para gente adulta pero pueden ser válidos para contarlos.

Xian era un gaitero que vivía en aquella época en que todos los gaiteros llevaban un sobrio y aburrido gorro negro.
Solía ir tocando por los caminos mientras se dirigía a las fiestas de los pueblos. Él tenía el don de hacer bailar a todos con el alegre son de sonidos que salían de su gaita. Y cuando cruzaba por el bosque tocando, todos los animales, flores y frutos bailaban tras él.
Al principio él no lo sabía. Pero un día llego a un lugar donde una suave cascada caía tan suave y mansa que parecía un espejo. Atraído por su belleza se acercó tocando embelesado. Pronto vio su figura reflejada tocando y a todos los animales, flores y frutos del bosque bailando. Con el susto el gaitero dejo de tocar y todos se quedaron quietos… Después de un momento de duda comenzó a tocar. Pájaros, ardillas y hasta los erizos y el urogallo junto con las flores y frutos del bosque bailaban alegremente al son de la gaita de Xian.
El acontecimiento era tan extraordinario que enseguida pensó que seria estupendo poder llevarlos a todos a las fiestas con él. Pero… ¿Como podía hacerlo sin que nadie pudiera hacerles daño? Entonces se le ocurrió que podía ir colocándolos en su gorro, incluso podía hacer gorros nuevos para ir variando un poco.
Hizo gorros con forma de ardilla y otros con forma de urogallo y en todos colocaba las flores y frutos del bosque.
Cuando Xian tocó por primera vez con sus gorros nuevos, más de uno aseguraba haber visto como el alegre gorro de Xian parecía bailar con todos sus componentes.
Xian se hizo muy famoso, y la gente acudía curiosa para verlo tocar luciendo cada vez un gorro distinto, un gorro que muchos veían bailar. Pronto empezaron a salirle imitadores olvidándose del serio y aburrido gorro negro. Ya todos lucían gorros en forma de ardilla o urogallo gorros muy alegres con todos los colores del bosque. Pero nadie fue capaz, nadie logro aun hacerlos bailar como lo hacía Xian.
A.Cris



O gorro negro

Xian era un gaiteiro que vivía naquela época en que todos os gaiteiros levaban un sobrio e aburrido gorro negro. Adoitaba ir tocando polos camiños mentres se dirixía ás festas dos pobos. El tiña o don de facer bailar a todos co alegre son de sons que saían da súa gaita. E cando cruzaba polo bosque tocando, todos os animais, flores e froitos bailaban tras el. Ao principio el non o sabía. Pero un día chegou a un lugar onde unha suave fervenza caía tan suave e mansa que parecía un espello. Atraído pola súa beleza achegouse tocando embelesado. Pronto viu a súa figura reflectida tocando e a todos os animais, flores e froitos do bosque bailando. Co susto o gaiteiro deixou de tocar e todos quedaron quedos... Logo dun momento de dúbida comezou a tocar. Paxaros, ardillas e ata os ourizos e o urogallo xunto coas flores e froitos do bosque bailaban alegremente ao son da gaita de Xian. O acontecemento era tan extraordinario que enseguida pensou que seria estupendo poder levalos a todos ás festas con el. Pero... Como podía facelo sen que ninguén puidese facerlles dano? Entón ocorréuselle que podía ir colocándoos no seu gorro, ata podía facer gorros novos para ir variando un pouco. Fixo gorros con forma de ardilla e outros con forma de urogallo e en todos colocaba as flores e froitos do bosque. Cando Xian tocou por primeira vez cos seus gorros novos, máis dun aseguraba ver como o alegre gorro de Xian parecía bailar con todos os seus compoñentes. Xian fíxose moi famoso, e a xente acudía curiosa para velo tocar lucindo cada vez un gorro distinto, un gorro que moitos vían bailar. Pronto empezaron a saírlle imitadores esquecéndose do serio e aburrido gorro negro. Xa todos lucían gorros en forma de ardilla ou urogallo gorros moi alegres con todas as cores do bosque. Pero ninguén foi capaz, ninguén logro aínda facelos bailar como o facía Xian.

Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris
Fotos realizadas por A.Cris

viernes, 14 de agosto de 2009

NADA

Mis relatos no son preferentemente para gente adulta pero pueden ser válidos para contarlos.

NADA (Otra versión de la leyenda de las camelias blancas)


Existió un tiempo en que no había NADA y poco a poco todo se fue formando. El firmamento, la tierra. Aseguran que fue el viento, el primero en acomodarse. Luego llegaron las estrellas, el sol, la luna y las nubes. Entonces todo estaba en desorden y nadie sabía muy bien cual era su lugar.
El viento que tenía más experiencia empezó a soplar y las nubes empezaron a moverse chocando unas con otras. Por esta causa soltaban abundantes gotas de agua que caían sobre la tierra. Entonces todos se pusieron de acuerdo y lo llamaron lluvia. Al viento le gustaba tanto jugar con las nubes, que llovía muchas veces, así con tanta agua empezaron a formarse los mares, los ríos y muchísimos lagos. La tierra se mojaba toda, pero luego cuando venia el sol crecían muchos árboles y daba gusto vivir allí
Un día el viento soplo muy fuerte y puso el sol en un extremo y la luna en otro. Así nació el día y la noche.
Ahora solo faltaba esparcir y acomodar las estrellas que estaban todas amontonadas y revueltas. El viento sopló un poco por allí y otro poco por allá y las estrellas fueron colocándose, cada una, cada grupo o constelación en un espacio del firmamento.
Pero un día… el viento vio un montón de estrellas durmiendo en un árbol. El árbol tenía muchísimas flores blancas, y en cada una de ellas dormía una estrella. Juntas hacían un efecto mágico
Pero el viento poderoso y orgulloso se enfado muchísimo, riño a las estrellas y les dijo que aquel no era su sitio. Entonces enfadado como estaba, sopló muy fuerte, tan fuerte que las flores se deshicieron en miles de pétalos que junto con las estrellas salieron despedidos hasta un lugar del firmamento.
Y los pétalos de las camelias quedaron revueltos y flotando con aquel grupo enorme de estrellas para siempre.
Así nació, así se formo nuestra galaxia más hermosa  "La Vía Láctea"  Y ahora la versión en gallego como siempre.


Camelia japónica "Alba Plena"
NADA (Outra versión da lenda das camelias brancas)

Existiu un tempo en que non había NADA e aos poucos todo foise formando. O firmamento, a terra. Aseguran que foi o vento, o primeiro en acomodarse. Logo chegaron as estrelas, o sol, a lúa e as nubes. Entón todo estaba en desorde e ninguén sabía moi ben cal era o seu lugar. O vento que tiña máis experiencia empezou a soprar e as nubes empezaron a moverse chocando unhas con outras. Por esta causa soltaban abundantes pingas de auga que caían sobre a terra. Entón todos puxéronse de acordo e chamárono choiva. Ao vento gustáballe tanto xogar coas nubes, que chovía moitas veces, así con tanta auga empezaron a formarse os mares, os ríos e moitísimos lagos. A terra mollábase toda, pero logo cando viña o sol crecían moitas árbores e daba gusto vivir alí. Un día o vento soprou moi forte e puxo o sol nun extremo e a lúa noutro. Así naceu o día e a noite. Agora só faltaba esparcir e acomodar as estrelas que estaban todas amontoadas e revoltas. O vento soprou un pouco por alí e outro pouco por alá e as estrelas foron colocándose, cada unha, cada grupo ou constelación nun espazo do firmamento. Pero un dia... o vento viu unha chea de estrelas durmindo nunha árbore. A árbore tiña moitísimas flores brancas, e en cada unha delas durmía unha estrela. Xuntas facían un efecto máxico. Pero o vento poderoso e orgulloso enfadouse moitísimo, rifo ás estrelas e díxolles que aquel non era o seu sitio. Entón enfadado como estaba, soprou moi forte, tan forte que as flores desfixéronse en miles de pétalos que xunto coas estrelas saíron despedidos ata un lugar do firmamento. E os pétalos das camelias quedaron revoltos e flotando con aquel grupo enorme de estrelas para sempre.
Así naceu, así se formou a nosa galaxia máis fermosa “A Vía Láctea ”
A.Cris
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris
Fotos realizadas por A.Cris

lunes, 10 de agosto de 2009

Entre camelias - Flor y Cronopio

Flor y cronopio
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va arrancar, pero piensa que es un crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: “Es como una flor”

Julio Cortázar (historias de cronopios y de famas)
“Lucas” todo un cronopio
Ahora la traducción al gallego veréis que chula.
Flor e cronopio
Un cronopio atopa unha flor solitaria no medio dos campos. Primeiro vaina arrincar, pero pensa que é un crueldade inútil e ponse de xeonllos ao seu lado e xoga alegremente coa flor, a saber: acaríñalle os pétalos, sópraa para que baile, zumba como unha abella, cheira o seu perfume, e finalmente déitase debaixo da flor e dórmese envolvido nunha gran paz. A flor pensa: “É como unha flor”

(Julio Cortázar)
Fotos realizadas por A.Cris

jueves, 6 de agosto de 2009

Un joven llamado...

Camelia Japónica
Nadie sabe, es imposible calcular su edad. Seguramente ya estaba al principio de los tiempos. Pero sus gestos, sus movimientos impetuosos son los de alguien muy joven. Se siente fuerte, poderoso. Hace tiempo que la ronda constantemente. Yo se que la quiere, esta enamorado, se le nota. Con ella modera sus ímpetus, no hay brusquedad, la adora, la envuelve en sus brazos, la mece. Y ella… la camelia se despeina en mil pétalos para bailar en brazos de su amado.
Un joven llamado… Viento.


UN MOZO CHAMADO…
Ninguén sabe, é imposible calcular a súa idade. Seguramente xa estaba ao principio dos tempos. Pero os seus xestos, os seus movementos impetuosos son os de alguén moi novo. sentese forte, poderoso. Fai tempo que a rolda constantemente. Eu sei que a quere, esta namorado, nótaselle. Con ela modera os seus ímpetos, non hai brusquedad, adóraa, envólvea nos seus brazos, a mece. E ela... a camelia despeitéase en mil pétalos para bailar en brazos do seu amado.
Un mozo chamado… Vento.
Cuentos de camelias y otros relatos creados por A.Cris
Fotos realizadas por A.Cris

miércoles, 5 de agosto de 2009

Fuego en La Palma

Foto realizada por A.Cris
Me estoy acordando de la hoy famosa isla de La Palma (Canarias) por la triste noticia de los terribles incendios. En un lugar de esa isla tenían en tiempos una falta de agua terrible. Uno de sus vecinos un hombre ya mayor le hacían una entrevista en la televisión preguntándole como había logrado con su idea solucionar el asunto del agua (parece ser que dicho vecino tiene fama de solucionar ya más de un problema) lo que dijo aquel hombre me quedo grabado para siempre. Y dijo, "el mar trae la niebla y las brumas, estas chocan en los árboles haciendo caer gotas de agua a sus pies, entonces se me ocurrió canalizar todas esas gotas de agua hasta el pueblo y ya nunca más falto el agua, incluso yo diría que sobra".
¿Que pasara ahora con la idea de ese hombre?
En la foto, vieja acacia mimosa cercana a la playa de Mogor (Marín) Ella también recoge el agua de las brumas que trae la mar. A.Cris

lunes, 3 de agosto de 2009

La luz de las perlas

"Camelia Sasanqua" una de las pocas variedades que hay con aroma

Posada sobre el musgo del jardín, una humedad constante la hidrata. Plácidamente se dejaba adormecer consciente del bien estar que experimenta. Ella irradia una luz tan especial como el nácar y a pesar de estar ya terminando su ciclo vital, aquella camelia blanca posada sobre el musgo del jardín podía seguir conservando la luz de las perlas.

Veinte días en un hospital dan para mucho. Es un tiempo que parece perdido, horas interminables se suceden unas a otras. Entonces te dices hay que aprovechar este tiempo y… empiezas a leer. Los libros tienen el poder de hacerte viajar a sitios lejanos si moverte del lugar.
“La elegancia del erizo” fue uno de mis compañeros, de (Muriel Barbery) en él se nombraba a menudo las camelias. Me gustaría poder enviar este mensaje a su autora, no solo para felicitarla por su libro sino también por ser de los pocos autores que se fijan en la belleza y la magia de estas flores.

Fotos realizadas por A.Cris

A luz das perlas.
Pousada sobre o brión do xardín, unha humidade constante a hidrata. Placidamente deixábase adormentar consciente do ben estar que experimenta. Ela irradia unha luz tan especial como o nácar e a pesar de estar xa terminando o seu ciclo vital, aquela camelia branca pousada sobre o brión do xardín podía seguir conservando a luz das perlas.
A.Cris