miércoles, 27 de julio de 2011

Nadie

Monumento al capitan Nemo (Nadie) en la playa de Cesantes

Ayer hice un pequeño viaje a Vigo acompañando a mi hija y nietos. El día estaba espléndido y mientras Inés presentaba una serie de papeles para reclamar sus derechos por la (muy lenta ley de dependencia) pude pasear con Iago y Diego muy cerca del mar.
Julio Verne, nos miraba estático en su monumento mientras los tentáculos del pulpo gigante que lo rodeaban brillaban majestuosos al sol. La ría, en un día azul como nunca, nos hablaba de Julio Verne y sus viajes con el Nautilus y por un momento los tres nos sentimos como “Nadie” en plena aventura.
Pero lo mejor para mi estaba por llegar… me despedí de Inés y los niños para regresar a casa en tren. Vigo- Pontevedra (salida 14.00 llegada 14.25) precio 3.05 euros.
Es una hora tranquila para viajar, poca gente. Nadie hacia lo que yo, unos leían, otros hablaban por teléfono, otros dormitaban parecía que nadie estaba en el tren, todos pasaban de él. Nadie giró la cabeza cuando el tren corría muy cerca del mar para ver al fondo la ría, con su luz, con las islas Cies, no vi a nadie fijarse en las pequeñas playas que casi tocaban las vías del tren, nadie contempló la belleza de la ría tras el puente de Rande, nadie se fijo en la playa de Cesantes… y allí estaba otra vez “Nadie” el capitán Nemo con sus buzos, curioseando la ría… y nadie vió como nos saludábamos, nadie.


A estas alturas supongo que ya nadie ignora que salimos poco o nada porque mamá necesita cuidados… y cuando uno sale un día, unas horas, hace de ese tiempo toda una aventura.
Besos
Abuela Cris